Manejado como una mercancía que las empresas editoriales buscan vender, los libros deben de tener buenas estrategias de venta que hagan que la gene desee comprarlos.
Datus C. Smith menciona que el ámbito de la promoción editorial debe ser un sector imaginativo y ágil que atraiga al comprador y devuelva la inversión que se hizo en la editorial y se traduzca, también, en una paga para el autor.
El encargado de hacer la promoción del libro es un publicista editorial que deberá ser contratado por la empresa; como toda mercancía, cada libro requiere de promoción específica y se deben cubrir sus necesidades específicas para que se venda mejor.
Según Smith, existen ocho formas de promoción que resultan útiles para la venta de un libro:
· Forro del libro o camisa. Se centra en lo visual, en la presentación del libro; en esta parte se muestran datos esenciales como datos sobre el autor, el libro y las críticas que ha recibido.
· Ejemplares para reseña. Se considera la forma más económica de promoción. Son ejemplares que se envían a periódicos, revistas o columnistas culturales de radio y televisión.
· Copias para presentación. Es publicidad gratuita en la que un selecto número de personas con perfiles específicos recibe un ejemplar con una nota del autor y/o editor preguntándole su opinión. Quienes reciben estos ejemplares son personas cuya opinión es validada por el público como intelectuales o especialistas en el tema sobre el que versa el libro.
· Anuncios del editor. Está dirigido a los libreros conocedores. La información emitida por el editor contendrá elementos que inducirán a los pedidos.
· Visitas de representantes de ventas. Estos agentes hacen visitas a librerías, escuelas y bibliotecas; portan el material a estos recintos y los promocionan; con el librero discuten sobre precios, el lugar de poner la publicidad, presentaciones con el autor y otros aspectos de campaña local.
· Espacios publicitarios. Se contratan espacios en periódicos o revistas para publicar anuncios sobre el libro; este espacio dependerá de las características de cada país.
· Cupones. En los anuncios se incluyen cupones para que el cliente los llene y los envíe; con esta forma de publicidad, el editor obtiene información valiosa sobre el mercado al que se dirigirá en futuras ocasiones.
· Anuncios por correo. Se utilizan para públicos específicos; una editorial que no conozca a sus clientes potenciales hará un derroche de dinero con este tipo de promoción.
Otras formas de promocionar un libro es a través de la radio; por ejemplo, Jacobo Zabludovsky en su noticiario De 1 a 3 por Red FM hace mención sobre libros que llegan a sus manos y tiempo después le dice al público qué le pareció el material.
También se puede promocionar por televisión, con carteles que reproduzcan la portada del libro, exposiciones, presentaciones con el autor, premios otorgados al autor, revistas, entre otros.
Entonces, si creyó que la producción era lo más difícil, espere a llegar a la promoción de su material; deberá seguir tomando decisiones inteligentes que no le representen grandes pérdidas a la casa editorial.
Datus C. Smith: “9. Promoción: hacer que la gente desee comprar el libro”, en: Guía para la publicación e libros, UdeG/ASEDIES-México, 1991.



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