"Cuando necesito leer un libro, lo escribo".
Benjamin Disraeli, estadista inglés.
El editor trabaja con materia prima no sólo física sino también intelectual. El manuscrito se vuelve el eje de la producción pues sin ideas, sin escrito, ¿qué se edita? Es trabajo del editor y su grupo seleccionar los manuscritos que van a publicar.
¿Cómo se eligen los trabajos para publicar? Sólo el editor y su grupo lo saben; no ha de ser fácil seleccionar los trabajos pues se deben tener criterios amplios en los que el editor se base para ser capaz de tomar la decisión.
El perfil de la casa editora también tiene mucho que ver cuando se hace la selección de manuscritos pues hay editoriales especializadas en ciertos temas y en ciertos autores que alimentan a la casa editora con su material.
Una vez que se tiene clara la temática es labor del editor seleccionar los textos; el editor, entonces, debe tener un amplio conocimiento y una cultura general extensa para poder comprender qué es publicable en su editorial y qué no lo es; sin embargo, alguien que funge como ayuda es el consultor editorial que hace de colaborador en tema especializado e incluso como filtro de manuscritos.
Una vez hecha la selección, se proceden con los pasos de los que ya hemos hablado: diseño, costos, decisiones técnicas sobre papel, tamaño, tipografía, y un largo etcétera que hará posible tener en las manos el producto final.
Fuente:
Datus C. Smith: “4. Desarrollo editorial: de la idea al libro”, en: Guía para la publicación de libros. Asociación de Editoriales de Instituciones de Educación Superior de México, Guadalajara, 1991.
Fuente:
Datus C. Smith: “4. Desarrollo editorial: de la idea al libro”, en: Guía para la publicación de libros. Asociación de Editoriales de Instituciones de Educación Superior de México, Guadalajara, 1991.

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