jueves, 3 de febrero de 2011

Leer en Latinoamérica


Todos los libros del mundo
no te dan felicidad
pero te conducen en secreto
hacia ti mismo.
Allí encuentras todo lo que necesitas,
el sol, las estrellas y la luna
pues la luz que tú buscas
habita en ti mismo.
La sabiduría que buscaste
en las librerías
reluce en cada página…
Y ahora es tuya.

Herman Hesse


La educación en el mundo separa a aquellas personas que no saben leer ni escribir de aquellas que pueden hacerlo; sin embargo, ¿de qué nos sirve aprender a leer si al final lo relegamos a poder leer letreros y carteleras de cine?

        En el Elogio (innecesario) de los libros Carlos Monsiváis hace una especie de recuento sobre la situación política y educativa de Latinoamérica y cómo estos factores influyen en los pocos lectores que se encuentran en la región.
        Se ha hecho un gran esfuerzo porque la gente lea, así lo demuestran las numerosas campañas lanzadas para el fomento a la lectura; la más reciente incluye a personajes de televisión que invitan al público a leer pero que resulta difícil creer que ellos tengan un hábito de lectura; León Krauze comentó en su cuenta de twitter sobre esa campaña “#yoconfieso que dudo de la frecuencia lectora de varios de los promotores de la campaña "LEE" pro-lectura”.
        Ese es el gran problema de la lectura en Latinoamérica, no podemos esperar que alguien lea si siempre se le ha mostrado que no hacerlo no tiene consecuencias o incluso cuando los mismos gobernantes  y, peor aún, los profesores expresan su falta de gusto por este hábito.
        Pero aparte de la falta de fomento lector desde la niñez viene también la economía pues el costo de los libros hace que sean considerados un artículo de lujo para muchas familias y auqnue se mencionan en el texto las nuevas plataformas, en México no podemos decir que están al alcance de todos cuando aún hay comunidades en las que no hay electricidad.
        La falta de lectores en Latinoamérica no es solamente consecuencia del rezago educativo de la región aunque sí es uno de sus principales motivos;  un fomento al hábito de la lectura debe de partir de casa y nunca por obligación; hay que enseñar a los niños ese placer que sólo se encuentra al pasar cada una de las hojas de un libro.


Fuente:

MONSIVÁIS, Carlos. "Elogio (innecesario) de los libros. Lectura y Globalización.", ponencia presentada en el 6° Congreso Nacional de Lectura y tomada del blog de Sergio Ramírez, en http://www.sergioramirez.org.ni/index2.html., México 2004.

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